Monday, December 16, 2013




Prefácio do livro Egas Moniz em seu labirinto


La biografía ha sido un género que, en las inciertas fronteras de la literatura y el ensayo de investigación histórica, ha provocado dispares valoraciones. Denostada durante largo tiempo por una historia reivindicadora de ambiciosas metodologías y funciones, siempre ha contado con el beneplácito, cuando no la clara afición, por parte del lector que buscaba el perfil humano en los acontecimientos. Es de celebrar que la ciencia histórica acabase reconociendo los perjuicios de esta ausencia y así hayamos podido vivir el “retorno del sujeto” y, con él, el regreso de la memoria y las individualidades en la comprensión del pasado.
Una acertada elección del objeto del estudio biográfico determina, obviamente, el tipo de historia que se realiza, aunque es la profesionalidad de quien investiga la que permite que un sujeto anónimo ofrezca las claves para poder entender toda una época. Sin embargo, cuando la biografía se ocupa de una celebridad hay que hacer gala de maestría para, en este caso, no dejarnos atrapar por tentaciones emanadas del relumbre de la Geração Médica de 1911 o los laureles del premio Nobel; para historiar al personaje y su tiempo eludiendo el poso dejado por las apologías, deconstruyendo mitos y siguiendo el hilo de Ariadna / Clío para guiarnos y conducir al lector por el laberinto al que se alude en el título.
Este ensayo biográfico sobre Egas Moniz escrito por el Doctor Manuel Correia recoge la documentación en la que ha trabajado el autor en los últimos años como miembro del Grupo de História e Sociologia da Ciência do CEIS-20 da Universidade de Coimbra. Su bien cimentada trayectoria (con varios artículos y el libro Egas Moniz e o Prémio Nobel, de 2006) avala y explica los logros que obtiene en la presente obra.
Dirigida a estudiantes y público en general interesado en la historia, mediante un abordaje extenso e inclusivo nos muestra las caras menos consideradas hasta ahora del biografiado sin descuidar sus dimensiones como político, intelectual, empresario y científico. La multitud de aspectos inherentes al personaje (aludiendo tanto a su relieve como a su construcción), su presencia en momentos y asuntos clave de la ciencia e historia portuguesa, reclamaban el compromiso del investigador con la complejidad, con el camino más difícil de reconstruir al individuo desde todas las posibles perspectivas, sin sesgos previsibles ni complacencias.
El interés del libro es incuestionable por diversos motivos. Uno de ellos es la aportación de materiales inéditos, de información obtenida de los archivos de la Fundación Nobel en Estocolmo: al tratarse de una figura de especial relieve en la ciencia portuguesa, esta documentación es una parte fundamental no sólo de la teoría sustentada en el ensayo, sino también de la posible comprensión de la evolución de la psico y neurocirugía.
Como expresa en las reflexiones bibliográficas / historiográficas que ocupan las primeras páginas de este ensayo, las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años muestran la influencia de la propia construcción (auto)biográfica realizada por Egas Moniz, del “poder biográfico”, y del inexcusable condicionante que supone tratar la figura de un Premio Nobel. Deja así de manifiesto el autor la necesidad de este planteamiento interdisciplinar y crítico, como el ya llevado a cabo en Egas Moniz em Livre Exame (2000) de Pereira y Pita, algo que Correia aplica con éxito en su ensayo.
Presentar la pluralidad de facetas de Egas Moniz es un acierto en la medida en que éstas se muestran articuladas, relacionadas, en la construcción de un juego identitario. Tal y como expone el autor, el poder biográfico permite crear una narrativa heroica e influir en cómo se van a forjar las posteriores. Analiza a un Egas Moniz consciente de convertirse en un emblema nacional, de su propia dimensión épica y, por ello, cuida y perfecciona esa narrativa que se va a generar. Construye su imagen como hombre de ciencia –esto es, un héroe moderno-, motivo de orgullo portugués. A este respecto Correia utiliza con indudable acierto las reflexiones de Antonio Fernando Cascais: no se puede celebrar a un héroe presentando al mismo tiempo sus debilidades y contradicciones. El discurso heroico no se compadece con la polémica, pues el héroe requiere de una narrativa irreprensiblemente apologética.
Egas Moniz muestra esas formas de insertarse en la memoria colectiva que se escapan del poder biográfico, aunque la memoria tenga funciones que hace que teja con otros hilos. La memoria juega para contar historias, con minúsculas, historias en las que, como en la Historia, nos revalorizamos porque algo nos une al premio Nobel. Pero también narrativas legendarias de justicia, de justicia poética, en las que Egas Moniz –el científico que asumió la decisión de experimentar su técnica leucotómica en seres humanos- es víctima de la venganza de un paciente. Símbolo trascendente hasta el punto de que es un director español, Joaquim Jordà, quien filma en 1999 un documental en que la cambiante historia es llevada a un escenario por enfermos mentales de sanatorios del Maresme. Representaciones encadenadas, relatos en matrioska probablemente imprevistos por el Egas Moniz que los protagonizó.
En este sentido, a partir de 1974, por el centenario de su nacimiento, se produjeron rituales celebracionistas en la estela descrita, pero también algunos inconformistas que llevaron a una campaña, en 1988, para “desnobelizar” a Egas Moniz y que el autor analiza con precisión.
Este ensayo de Manuel Correia aporta un imprescindible análisis crítico. No es una biografía al uso, no es una más de las biografías publicadas sobre el científico portugués que obtuvo el Premio Nobel. La obra de Manuel Correia supone la reflexión más rigurosa sobre cómo se construye una biografía, historia y memoria, y qué papel juega el propio sujeto al exhibir la urdimbre sobre la que quiere que se teja, cuando cuenta con el poder para ello. Su propuesta no sólo es precisa, sino también seductora, como al invitarnos, en una suerte de técnica narrativa de cajas chinas, a conocer al biografiado como biógrafo: Correia analiza el modo en que un Egas Moniz, candidato al Nobel, biografía a su vez al premio Nobel español Santiago Ramón y Cajal en una pirueta en que el biógrafo biografiado trasluce experiencias y aspiraciones.
El esmero de la obra se exhibe en todos los detalles, en la adecuada selección de imágenes y en esa exhaustiva relación de fuentes y cuidada bibliografía, tanto en su abundancia como en la pertinencia de sus citas. La publicación de este ensayo es, sin duda, necesaria por venir a completar y redefinir los estudios existentes sobre Egas Moniz; pero, sobre todo, por el innegable valor de su aportación a la historiografía en general y a la de la ciencia en particular. Una lectura que no dejará a nadie indiferente.

Juan Antonio Rodríguez Sánchez
Profesor Titular de Historia de la Ciencia
Universidad de Salamanca