Prefácio do livro Egas Moniz em seu labirinto
La
biografía ha sido un género que, en las inciertas fronteras de la literatura y
el ensayo de investigación histórica, ha provocado dispares valoraciones.
Denostada durante largo tiempo por una historia reivindicadora de ambiciosas metodologías
y funciones, siempre ha contado con el beneplácito, cuando no la clara afición,
por parte del lector que buscaba el perfil humano en los acontecimientos. Es de
celebrar que la ciencia histórica acabase reconociendo los perjuicios de esta
ausencia y así hayamos podido vivir el “retorno del sujeto” y, con él, el
regreso de la memoria y las individualidades en la comprensión del pasado.
Una
acertada elección del objeto del estudio biográfico determina, obviamente, el
tipo de historia que se realiza, aunque es la profesionalidad de quien
investiga la que permite que un sujeto anónimo ofrezca las claves para poder
entender toda una época. Sin embargo, cuando la biografía se ocupa de una
celebridad hay que hacer gala de maestría para, en este caso, no dejarnos atrapar
por tentaciones emanadas del relumbre de la Geração Médica de 1911 o los
laureles del premio Nobel; para historiar al personaje y su tiempo eludiendo el
poso dejado por las apologías, deconstruyendo mitos y siguiendo el hilo de
Ariadna / Clío para guiarnos y conducir al lector por el laberinto al que se
alude en el título.
Este
ensayo biográfico sobre Egas Moniz escrito por el Doctor Manuel Correia recoge
la documentación en la que ha trabajado el autor en los últimos años como
miembro del Grupo de História e Sociologia da Ciência do CEIS-20 da
Universidade de Coimbra. Su bien cimentada trayectoria (con varios artículos y
el libro Egas Moniz e o Prémio Nobel,
de 2006) avala y explica los logros que obtiene en la presente obra.
Dirigida
a estudiantes y público en general interesado en la historia, mediante un abordaje
extenso e inclusivo nos muestra las caras menos consideradas hasta ahora del
biografiado sin descuidar sus dimensiones como político, intelectual,
empresario y científico. La multitud de aspectos inherentes al personaje
(aludiendo tanto a su relieve como a su construcción), su presencia en momentos
y asuntos clave de la ciencia e historia portuguesa, reclamaban el compromiso
del investigador con la complejidad, con el camino más difícil de reconstruir al
individuo desde todas las posibles perspectivas, sin sesgos previsibles ni
complacencias.
El
interés del libro es incuestionable por diversos motivos. Uno de ellos es la
aportación de materiales inéditos, de información obtenida de los archivos de
la Fundación Nobel en Estocolmo: al tratarse de una figura de especial relieve
en la ciencia portuguesa, esta documentación es una parte fundamental no sólo
de la teoría sustentada en el ensayo, sino también de la posible comprensión de
la evolución de la psico y neurocirugía.
Como
expresa en las reflexiones bibliográficas / historiográficas que ocupan las
primeras páginas de este ensayo, las investigaciones llevadas a cabo en los
últimos años muestran la influencia de la propia construcción (auto)biográfica realizada
por Egas Moniz, del “poder biográfico”, y del inexcusable condicionante que
supone tratar la figura de un Premio Nobel. Deja así de manifiesto el autor la
necesidad de este planteamiento interdisciplinar y crítico, como el ya llevado
a cabo en Egas Moniz em Livre Exame
(2000) de Pereira y Pita, algo que Correia aplica con éxito en su ensayo.
Presentar
la pluralidad de facetas de Egas Moniz es un acierto en la medida en que éstas
se muestran articuladas, relacionadas, en la construcción de un juego
identitario. Tal y como expone el autor, el poder biográfico permite crear una
narrativa heroica e influir en cómo se van a forjar las posteriores. Analiza a
un Egas Moniz consciente de convertirse en un emblema nacional, de su propia
dimensión épica y, por ello, cuida y perfecciona esa narrativa que se va a
generar. Construye su imagen como hombre de ciencia –esto es, un héroe moderno-,
motivo de orgullo portugués. A este respecto Correia utiliza con indudable
acierto las reflexiones de Antonio Fernando Cascais: no se puede celebrar a un
héroe presentando al mismo tiempo sus debilidades y contradicciones. El
discurso heroico no se compadece con la polémica, pues el héroe requiere de una
narrativa irreprensiblemente apologética.
Egas
Moniz muestra esas formas de insertarse en la memoria colectiva que se escapan
del poder biográfico, aunque la memoria tenga funciones que hace que teja con
otros hilos. La memoria juega para contar historias, con minúsculas, historias
en las que, como en la Historia, nos revalorizamos porque algo nos une al
premio Nobel. Pero también narrativas legendarias de justicia, de justicia
poética, en las que Egas Moniz –el científico que asumió la decisión de
experimentar su técnica leucotómica en seres humanos- es víctima de la venganza
de un paciente. Símbolo trascendente hasta el punto de que es un director
español, Joaquim Jordà, quien filma en 1999 un documental en que la cambiante
historia es llevada a un escenario por enfermos mentales de sanatorios del
Maresme. Representaciones encadenadas, relatos en matrioska probablemente
imprevistos por el Egas Moniz que los protagonizó.
En
este sentido, a partir de 1974, por el centenario de su nacimiento, se
produjeron rituales celebracionistas en la estela descrita, pero también
algunos inconformistas que llevaron a una campaña, en 1988, para “desnobelizar”
a Egas Moniz y que el autor analiza con precisión.
Este
ensayo de Manuel Correia aporta un imprescindible análisis crítico. No es una
biografía al uso, no es una más de las biografías publicadas sobre el científico
portugués que obtuvo el Premio Nobel. La obra de Manuel Correia supone la
reflexión más rigurosa sobre cómo se construye una biografía, historia y
memoria, y qué papel juega el propio sujeto al exhibir la urdimbre sobre la que
quiere que se teja, cuando cuenta con el poder para ello. Su propuesta no sólo
es precisa, sino también seductora, como al invitarnos, en una suerte de
técnica narrativa de cajas chinas, a conocer al biografiado como biógrafo:
Correia analiza el modo en que un Egas Moniz, candidato al Nobel, biografía a
su vez al premio Nobel español Santiago Ramón y Cajal en una pirueta en que el
biógrafo biografiado trasluce experiencias y aspiraciones.
El
esmero de la obra se exhibe en todos los detalles, en la adecuada selección de
imágenes y en esa exhaustiva relación de fuentes y cuidada bibliografía, tanto
en su abundancia como en la pertinencia de sus citas. La publicación de este
ensayo es, sin duda, necesaria por venir a completar y redefinir los estudios
existentes sobre Egas Moniz; pero, sobre todo, por el innegable valor de su
aportación a la historiografía en general y a la de la ciencia en particular. Una
lectura que no dejará a nadie indiferente.
Juan
Antonio Rodríguez Sánchez
Profesor
Titular de Historia de la Ciencia
Universidad
de Salamanca
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